¿Por qué los dominicanos no pueden ser racistas?

vera vazquez

Por Vera Vásquez

Hay muchas razones por las cuales Republica Dominicana no puede ser una nación donde impere el racismo y la discriminación. Para reconocer esto debemos darle un repaso a su historia, es el 5 de diciembre de 1492 cuando la isla de Santo Domingo fue descubierta, sus habitantes le llaman Haití, estaba divida en cinco cacicazgos, y cada uno era dirigido por un cacique., al llegar  los españoles se marcó un precedente, algunos le llaman intercambio racial, otras colonización, pero lo que sí es seguro es  que en esta isla se inicia el Nuevo Mundo, y es así como queda marcada para siempre como el lugar donde se mezclaron las razas, el español con la taina, más tarde con los esclavos africanos, y así se fueron ramificando las etnias de la isla hasta llegar a los dominicanos de hoy día.

El tratado de Aranjuez de 1777, dividió la isla en dos colonias, la parte occidental para Francia y la oriental para España, desde ahí inicia la separación de un territorio, personas, culturas y costumbres… La Republica Dominicana logro su independencia muchos años después de Haití y ambas naciones con altas influencias europeas y africanas, luchaban por obtener su propia identidad.

Al dominicano a veces le cuesta mucho  reconocer su identidad, la que los hace únicos e inigualables, pues al ser un hibrido de tantas culturas y etnias, son una nación de negros, mestizos, mulatos, blancos, y demás colores y rasgos, por eso no pueden ser racistas, es que no hay dos dominicanos iguales.

Quisqueya “Madre de todas las tierras” fue el lugar destinado para que iniciara el Nuevo Mundo, la mezcla, la unión del Mundo Antiguo con las tierras sin descubrir que más tarde se convertirían en un gran continente, “América” ese continente que está lleno de costumbres, culturas, idiomas, rasgos y colores distintos pero que en su gran mayoría tienen una gran influencia europea y africana en su identidad como países, naciones, personas, gente…

Los dominicanos tienen una gran facilidad para relacionarse con los extranjeros, es esa calidez que los pone en primer lugar de hospitalidad, pues está marcado en su tierra, historia y memoria que es el lugar destinado para la interacción  de las culturas, por eso les place tanto recibir a los de fuera en su casa, su hogar, su nación, el pedazo de la gran isla que les tocó poblar, sembrar, ver crecer y cosechar.  Ese país colocado en el mismo trayecto del sol,  como dijo Pedro Mir., cálido, de hermosas playas y majestuosas montañas pero con el mayor tesoro que es su gente, gente de gran corazón.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *