A “bonasos” limpios. ¡Se salvó el país!

Por: Rolando Fernandez

Si esa es la forma, hipotecando a soberanía nacional, en que esta República saldrá a camino, después de tantos años siendo saqueada por los políticos de nuevo cuño, en su mayoría, como los empresarios patrocinadores de campañas electorales, hay que ir preparándose para subirla al barco grandote,  en que dentro de poco tiempo, los acreedores internacionales vendrán a buscarla.

Las flamantes autoridades nuestras se muestran orondas; se ufanan de su accionar económico-financiero; les ahoga la satisfacción que experimentan, cuando logran la concertación de nuevos empréstitos con el exterior, ahora bajo el eufemismo, o rodeo, de “emisión de Bonos Soberanos”; y, conscientes, por supuesto, de que el grueso de la población desconoce lo que es un bono en realidad, un préstamos disfrazado, compartido entre inversionistas, acreedores;  y,  en ese caso particular, el compromiso de honra que encierra, para cuando venza el plazo establecido de vencimiento.

Claro, por no saber ellas – las autoridades de hoy – cómo, ni con qué se pagarán esos adeudos, el provecho de dinero fresco a disposición, obtenido de manera fácil, hay que celebrarlo. Obviamente, se entiende como una “hazaña” el lograr la captación de esos recursos financieros, haciendo poco esfuerzo; y, “el que venga atrás que arree”, como dice el refrán popular.

Las generaciones venideras, que recibirán el gran legado de estos desaprensivos funcionarios estatales, son las que tendrán que ingeniárselas para defender el “fuero” de esta Patria frente a los prestamistas extranjeros, a los fines de no tener que entregar parte de ella, a cambio de no poder pagar, como es lo más previsible. ¡Con qué lo van a hacer!

Es obvio que, los trúhanes que hoy disfrutan de esos “molongos calientitos”, mañana ya no estarán en el poder, y algunos tampoco en el planeta Tierra, para devolver esos cuarto a sus dueños en el exterior, conjuntamente con los costos financieros (intereses) que correspondan. A propósito, ¿qué porcentaje de la soberanía del país, estará libre de hipoteca aún?

Muy expresivos se reportan los pareceres externados por los sectores internos respaldantes, respecto de una transacción oficial de ese tipo, como fueran los que expresaran el sector bancario (Asociación de Bancos Comerciales – ABA), por un lado, como el de los industriales de Herrera (Asociación Nacional de Empresas Industriales de Herrera -ANEIH), por el otro, y que aparecieran en las reseñas relativas de los periódicos locales.

¡Era de esperarse! Los primeros, son los que actúan tales intermediarios en el comercio local de las divisas. ¡A hacer buenos negocios, con esa nueva friolera entrante! Mientras que, los segundos, solo demandan dólares para cubrir compromisos con sus suplidores en el exterior. Hay que búscarles la moneda extranjera para ellos poder pagar. Ahora, ¿y qué hacen estos señores últimos con los US$ que generan sus actividades?; pues, se supone que no solamente sus producciones se ofertan y se venden a nivel del país; que los mismos exportan también.

Por lo que se puede ver, esta República así manejada, va por muy mal camino, a pesar de las demagogias politiqueras de estilo; cómo, “el bobo embaucador del crecimiento económico”, que tanto se cacarea, para entretener a la población, y vender falsas imágenes sobre un bienestar, y eventual desarrollo, que se quedan en los estratos de la alta sociedad; que jamás llegan a la gente de abajo.

Aquí nada más se piensa en estar cogiendo cuartos prestados, aun sea a costa de la soberanía del país. Ojalá que esta población despierte, se empodere y reclame. De lo contrario, ¡“es pa’ lante que vamos”! Pero, hacia un derrocadero bien profundo, desde donde se prevé, qué muy difícil se podrá retornar.

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